Oración de protección de San Benito

San Benito patriarca de los monjes, fiel servidor de Jesucristo,

Protégeme, aléjame del peligro y enemigos,

líbrame de todo mal y malicia

Aliéntame con tu valiosa presencia

protégeme y ampárame en nuestra vida

protégeme de los peligros y de espíritus malignos,

pongo en tus manos mis angustias

intercede ante Dios para que alivie mis sufrimientos,

mi salud mental, mi salud física y la salud de mi alma,

aleja a los violentos, al mentiroso, al envidioso

y a toda influencia maligna

pongo en tus manos mis angustias,

tu eres un hombre justo lleno de bondad y caridad

Ayúdame a transitar por el camino de la honestidad,

amabilidad, del bien, lleno de alegría

aleja a las personas que me quieran hacer daño

y de las malas compañías.

Líbrame de todo mal, egoísmos, envidia y traiciones

Protégeme de la ira, del odio y del rencor

OH- Sagrado San Benito tu que me conoces

y sabes todo de mí, sáname de mis dolencias

y mis males, lléname de fe, esperanza

amor y abundancia

elimina de mi los malos pensamientos y

protégeme de mis enemigos

usted que practico la humildad y la caridad

tráeme paz, alegría, abundancia,

mucha sabiduría, amor y esperanza

Interceda por mi ante Dios, Padre Celestial

La virgen y todos los Santos, para  que me amparen,

me cubran y me guíen por mi iluminado sendero correcto.

Que las tristezas y desgracias desaparezcan

Libranos de las malas lenguas y hechicerías

Bendito Patriarca de los Monjes interceda

Ante Dios para que este humilde devoto

Reciba tu santa protección y bendición

Enseñame a ser amable y

agradable con el prójimo

permite  que haya buenas cosechas, aleja

las tempestades, que haya abundancia en el campo,

tu eres el protector de los agricultores

protégenos, danos tu bendición divina

ayúdame a ser fiel a los principios de humildad,

de la caridad para ayudar a los más necesitados,

hay que enseñarles a trabajar y a rezar.

Amen.

¿Quién era San Benito?

San Benito nació en Nursia, Italia en el año 480 y falleció en el Monasterio Benedictino de  Montecasino, en la ciudad de Roma el 21 de Marzo del año 547, fue hijo de un noble romano y tuvo una hermana escolástica quien también fue religiosa y se convirtió en Santa.

Su infancia se desarrolló en Nursia, en donde empezó a estudiar, luego fue enviado a Roma para que se capacitara en retórica y filosofía, de Roma se decepciono por el comportamiento de la sociedad y se retira hacia una  montaña para vivir como ermitaño dedicándose a la oración y al sacrificio, en el año 529 funda el famoso monasterio que será la casa Benedictina y en el año 540, escribirá Las reglas de los Monasterios cuya propuesta fundamental consistía en una vida contemplativa, de oración, silencio, claustro se le considera el patrono de los agricultores, de los granjeros.

¿Cuáles son las enseñanzas de San Benito?

San Benito nos demuestra que el trabajo es algo digno, por más duro y difícil que éste parezca, a través de él estamos imitando al Señor, San Benito era vegetariano, ayunaba todos los días, era una persona muy amable y bien educada.

De la musa de Dios sintió la necesidad de escribir una especie de guía para sus monjes, el cual llamó “Santa Regla”, estas son:

  • La primera virtud que necesita un religioso (después de la caridad) es la humildad
  • La casa de Dios es para rezar y no para charlar
  • Todo aquel que sea superior debe hacer el esfuerzo por ser amable como un padre bondadoso
  • El Ecónomo o el que administra el dinero no debe humillara nadie
  • Nuestro tema debe ser “trabajar y rezar”
  • Cada uno debe esforzarse por ser exquisito y agradable en su trato
  • Cada comunidad deben ser tan unidos como una segunda familia que todos se amen
  • Evite cada individuo lo que sea rustico y vulgar, recuerda portarse con nobleza es una gran virtud.

Hoy en día hacer la Oración de Protección a San Benito nos ayuda a establecer la paz y la tranquilidad para  que no hayan enfrentamientos, calmar los ánimos violentos,  disminuyendo el enojo y la violencia, todo lo que nos pueda hacer daño, hay que ser prudentes y cuidadosos, a pesar de que Dios con su amor y su infinita bondad siempre está dispuesto a ayudarnos.

 

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