Oración Católica de Protección

¡Oh señor y Dios mío!, señor de inmensa majestad

y padre de infinita bondad y misericordia, protejeme de cualquier maldad

tu que muriendo en una cruz diste ejemplo de amor a la humanidad,

te ruego que por la acción de tu Espíritu Santo

me permitas vivir acorde a tu voluntad,

escucha mis suplicas y ayúdame para que cada día

mi comunicación contigo por medio de mi oración sea fortalecida.

Quiero señor ofrecerte mi vida y el reparo de mis necesidades,

que en mis encuentros personales contigo

pueda reconocerme débil y frágil

ante las adversidades de la vida,

protégeme Dios mío que me refugio en ti,

que en los momentos de soledad y angustia

pueda siempre contar con tu presencia

que, en mi corazón,

se mantenga viva la llama de amor puro y sincero.

Oh Jesús protégeme de las asechanzas del maligno

no permitas que me pierda,

sino que sea liberado por tu poderosísima sangre.

Señor Dios, que por medio de la contemplación y meditación de tu vida

a través del santo rosario pueda conocerte y amarte más

y que en la frecuencia de mis diálogos contigo

experimente el deseo de seguirte.

Alabo tu nombre padre misericordioso,

te ruego para que mis suplicas sean escuchadas.

 Tú que todo lo puedes y todo lo sabes,

conoces mis necesidades, te las entrego mi señor.

Que por tu acción liberadora y salvadora

pueda ser transformado

y que mi oración actué comunicando mis sentimientos y deseos.

Padre nuestro, santificado sea tu nombre

que tu gracia me acompañe siempre

y que mi contemplación sea actitud de adoración y alabanza

que sea una oración del corazón,

una relación íntima y personal,

sea el medio más adecuado para una comunión contigo,

cuyo deseo vaya conforme a tu querer protéjeme siempre,

tú que, siendo Dios, vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén.

La oración, el arma más eficaz del creyente

 

El ser humano, en lo más íntimo de su ser quiere y necesita encontrarse con ese Dios de amor, por medio de oraciones, sacrificios, cultos y meditaciones.      La oración es un ejercicio espiritual para estar en comunicación con Dios, es la forma de contemplar de meditar y de examinar la conciencia, es un acto profundo de fe. Orar es acordarse de Dios y conversar con el íntimamente, es un dialogo sencillo con él. Jesucristo nos enseñó a todos que es preciso orar siempre sin desfallecer, se debe hacer con humildad y confianza.

La oración de protección es el arma más potente del cristiano, a través de ella se pueden lograr ganar grandes batallas en la vida, puesto que el mismo Jesús nos dice “oren para que no caigan en tentación”, es una manera de estar conectado con el Dios que da la vida y de suplicar su presencia viva. Si Dios es el creador del mundo, el señor del universo y el padre de todo lo creado, la oración viene a ser el medio a través del cual permanece continua la comunicación con él y es entonces que se hace obligatoria y necesaria para que nuestro Padre celestial nos proteja siempre y cuide nuestra familia.

Existen diferentes formas de oración, estas pueden ser: de alabanzas y glorificación a Dios, de acción de gracias por los beneficios recibidos, de arrepentimiento para pedir perdón de nuestras culpas, de auxilio en los momentos de necesidades o de petición en favor de los fieles difuntos. La iglesia católica universal, tiene como principio doctrinario catequético, un gran cumulo de oraciones esenciales del cristiano que, por medio de ellas, permiten conocer la vida de cristo Jesús y enseñar a los hombres a hablar con Dios, entre ellas está el rezo del santo rosario, que es la contemplación de los misterios de la vida de Cristo y de su santísima madre la virgen María.