Oración de los Arcángeles de protección

¡Oh poderosos custodios de la santa palabra!

¡Oh buenos guardianes de la hermandad divina!

¡Oh mensajeros alados del Señor!

Ustedes solo irradian amor, paz y esperanza

Y hacen que en seno de nuestro pecho

Renazca la verdadera fe en Dios.

¡Oh querido arcángeles!

Hoy los llamo con esta plegaria para

Que escuche yo a diario

En batir de sus alas

En mí oído para así saber que me protegen,

Escuchan, guían, acompañan y me iluminan

En cada paso que doy.

Con tu escudo, Miguel,

Tú me proteges del mal;

Con tu amor, Sariel,

Tú diriges mi destino;

Con tu luz, Gabriel, tú enrumbas mis pasos:

Con tu cetro, Raguel, tú apartas el mal

De mi espacio.

Con tus manos, Rafael tú curas mis heridas;

Con tu sabiduría, Uriel, llenas mi alma de paz y

Con tu esencia, Raguel, trazo yo un puente hacia Dios.

No me abandone en algún momento

Oh gloriosísimo Arcángeles de los ejércitos

Del cielo, custodio y defensor de almas.

Líbranos de todo mal, quienes somos tus seguidores más fieles

te rogamos, ante ti me he postrado;

cúbrenos con tus grandes y perfectas alas,

y defiéndenos con tu inmenso poder,

les encomiendo mi hogar y  al salir.

Lo  protejan  de los malhechores y guarden todo lo que este allí,

Que cuando vaya caminando por lugares

Oscuros o peligrosos me protejan y guarden del mal,

Mediante su incomparable protección,

Vayamos cada vez más adelante en el servicio del Señor.

Siempre quiero estar reforzado por tus virtudes y bendiciones, cada día,

y hasta el momento de mi muerte, cuando me vaya de este mundo,

sea defendido por ustedes de quienes quieran dañarme,

y sea presentado al señor a su lado.

Libres de toda culpa, Ante la divina Majestad.

Oh San Miguel, ilumina la oscuridad

que a mis pies se postra.

Oh Arcángel Gabriel, une a mi familia

y todas aquellas que están quebrantadas por el mal,

Oh Arcángel Rafael, cuida del enfermo y quien está en agonía,

Oh Arcángel Uriel, dale esperanza y fortaleza al que está solo.

Oh Arcángel Raguel, ilumina el camino

de los que desconocen el encuentro del Señor,

Oh Arcángel Sariel, que el amor divino replete,

Los corazones de quienes te siguen,

Oh Arcángel Remiel, que el perdón nunca falte en las almas de quienes,

Siguen el camino a la luz divina,

Y estas palabras que yo coloco lleguen a sus manos,

Amén.

Los Arcángeles. Oraciones e Invocaciones nunca son olvidadas

Al igual que Dios, los Arcángeles son elementos poderosos que están bajo su voluntad y designio. El día 29 de septiembre es una fecha para conmemorar el día de los arcángeles.

Basado en el cristianismo, los arcángeles pertenecen a una parte de la legión de los ángeles. Forma uno de los nueve coros angelicales. Los arcángeles son los penúltimos, que, como su prefijo «arc» lo indica, va antes de los ángeles, que significa «superior». Los arcángeles tiene como significados de acuerdo a sus nombres Miguel, el jefe del ejército celestial, Gabriel, el mensajero celestial, Rafael, el protector de los viajeros, de la salud y del noviazgo, Uriel, el encargado de las tierras y de los templos de Dios, Raguel, el encargado de la justicia, de la imparcialidad y de la armonía, Sariel, el encargado de los espíritus de los hombres que pecan, Remiel, el encargado de los resucitados.

Hay que tener en cuenta que el término arcángel tiene variadas descripciones  dependiendo en qué creencias se nombre, en cuanto a la cantidad de arcángeles que hay y sus identidades. En la carta de Judas, versículo 9, se habla de Miguel el arcángel. En la Biblia también se hace referencia a Miguel de la siguiente manera: …pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme según el libro hace referencia de Daniel 10:13.

La Biblia indicaría que hay 7 arcángeles,​ sin embargo, solo salen a relucir el nombre de sólo tres: Miguel en el Apocalipsis 12:7-9, Gabriel  en el Evangelio según Lucas 1:11-20; 26-38 y Rafael  según Tobit 12:6, 15. Los nombres de los otros cuatro arcángeles no aparecen en la Biblia, pero se encuentran unas descripciones de éstos en el textos apócrifos, como el cuarto libro de Esdras y en la literatura rabínica, el Libro de Enoc que es canónico para la Iglesia Copta.

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