Oración de Protección contra Enemigos Ocultos

Padre Celestial, Dios del Universo, Dame fuerzas

suficientes para enfrentar a los enemigos ocultos

superar los obstáculos y vencer al mal con

tu intersección divina.

Humildemente te ruego ayúdame a liberarme

de los enemigos ocultos que llevamos dentro de nosotros

saca de nuestros cuerpos la ira, la rabia

el rencor, la envidia, la avaricia, la maldad, el odio

Que usted Señor, con su poder infinito nos fortalezca,

nos defienda y nos proteja de cualquier enemigo

no permitas que el maligno entre en nuestra mente,

manipule nuestro ser y nos convierta en sus esclavos

protégenos de los enemigos, líbranos de los peligros

que ataquen mi mente, cuerpo y corazón.

Te pido de corazón en este momento de mi vida

Aleja a las personas chismosas, enredadoras

 que buscan difamarme, líbrame y protégeme

de cualquier daño que me cause angustia y preocupación.

No permitas Padre Mío que el mal triunfe,

Aléjalo de mí, destrúyelo, desaparécelo,

Cúbreme con tu Santo manto para que nada

Malo me pueda pasar.

Resguárdame de enemigos traicioneros, de falsos amigos,

enemigos ocultos que contra mí planean algún mal.

no permitas que mis enemigos me humillen y

triunfe el mal, que la maldad y mala fe con la

que actúan mis enemigos se les devuelva.

Aleje al enemigo declarado y al enemigo oculto

que nadie pueda dañarme, pues estoy

protegido por usted mí Señor.

Protégeme del enemigo para que sus palabras

no dañen mi reputación y que sus malos deseos

no quebranten mi fe,

retíralos, llévalos lejos de mí, temo por el daño

que le puedan hacer a los míos,

protégenos a todos,

no permitas que sea agredido, ni me ataquen física

o mentalmente, aparta de mí lado a todo aquel que

me quiera perjudicar, en mi vida cotidiana, en mi trabajo,

en el amor o en el hogar, Protégeme

Amén. 

¿Qué es actuar de mala fe?

Alejar al enemigo, se hace necesario por nuestra seguridad, debemos reconocer a nuestros enemigos internos y externos, para poder utilizar contra él las armas adecuadas. Hay situaciones que nos llevan a pensar que tal o cual persona actúa con mala intención, con alevosía y premeditación para hacernos quedar mal, ya sea en nuestro trabajo, con nuestros amigos incluso en el hogar.

El enemigo está presente en cosas tan sencillas como el alcohol, las drogas, la guerra, el divorcio, los celos, la maldad, en fin.

 ¿Sabe usted quien es nuestro enemigo oculto?

El enemigo oculto es como lobo disfrazado de oveja.

Ahora bien debemos saber que nuestro enemigo oculto no es el hombre,  son entidades malignas que acechan a ver que mente débil consiguen para ganarla; el contrapeso es Jesús que entrego su vida por nosotros, para librarnos del pecado, somos triunfadores con Cristo, el diablo existe en el mundo porque Dios así lo permite, el equilibrio, lo bueno y lo malo, lo blanco y lo negro, confiamos  y creemos en su justicia y su misericordia, Cristo está en nuestros corazones, debemos protegernos del enemigo tanto visibles como invisibles, del enemigo oculto que está en acecho, pero con fe, con amor y confianza en Dios no hay enemigo oculto que venza, porque Cristo Nuestro Señor los vencerá

¿De qué se trata la valoración excesiva de uno mismo?

Estamos en una constante guerra espiritual porque el hombre en esta sociedad le da mucha importancia a la valoración excesiva de uno mismo, al ego, ahora desde el punto de vista espiritual el ego quiere decir, considerarse así mismo distinto de los demás y de Dios, el ego es llevar nuestra vida pensando que nuestra existencia se limita a nuestros cinco sentidos. Conforme sea el nivel de ego que tengamos en nuestro interior nos identificaremos con Dios, es decir el alma, si el nivel de nuestro ego está por encima de nuestra humildad, no nos identificaremos con nuestra alma y con el principio de Dios.

Los que consideramos que nuestros enemigos son personas que por ausencia de Dios en sus vidas tienen otros valores, son materialistas, obsesionados con el reconocimiento de otros, la admiración y la vanidad, son manipulados por satanás quien los seduce con el éxito, la vanidad, el poder y el dinero fácil, el no descansa busca la forma de hacernos caer en la tentación y en desgracia.