Oración de protección por los hijos

Señor Dios todopoderoso, te doy gracias por todo lo que haces en mi vida,

por todo lo que me das, gracias por mi familia,

porque permitiste nacer y crecer en un seno familiar

rodeado de amor y grandes momentos de risas y llantos.

Señor Dios, dame la capacidad de comprender

de manera correcta a las personas que están a mi lado, actuando y hablando,

concédeme del don de paciencia, serenidad amor y paz.

Dios padre celestial te pido que bendigas y santifiques a mis hijos,

fruto del amor puro, ayúdame para que pueda ser el mejor padre,

mejor educador de ellos, que pueda ser un modelo

y testimonio de vida donde se vean reflejados.

Mi señor y protector, dejo en tus manos benditas

mi familia para que diariamente

Intervengas para el bien y la estabilidad de ella

que conlleve a mis hijos hacia ti señor,

tu nos amas con un amor inquebrantable,

inagotable, imposible de cuantificar.

Haz señor, llover sobre mi familia, sobre mis hijos

Abundantes bendiciones, que riegue los desiertos

que puedan existir y haga reverdecer el amor familiar,

te pido señor que mi familia permanezca unida

como la auténtica familia de Nazaret,

hogar de tu hijo Jesucristo nuestro.

Amén.

La Misión de la familia.

Como se ha visto, la familia es la primera escuela de los valores humanos, en la que se aprende el buen uso de la libertad. La familia es el ámbito de la socialización primaria, porque es el primer lugar donde se aprende a colocarse frente al otro, a escuchar, a compartir, a soportar, a respetar, a ayudar, a convivir.  En el hogar, los padres son los primeros educadores  de sus hijos, por lo tanto, los padres tienen la gran responsabilidad de crear un ambiente familiar lleno de amor, donde estos conozcan a Dios, donde se respete a todas las personas y donde puedan ser mejores cada día, desarrollando sus cualidades, y donde aprendan a convivir con los demás.

Si la educación no se da en casa, difícilmente se logrará en otro lugar, por eso la educación moral es uno de los grandes retos de la vida familiar. Los hijos no son propiedad de nadie, ni de la familia, ni de la escuela, ni del estado, pero les corresponde a los padres asumir la misión de ayudar a los niños y adolescentes a crecer en su vida como buenos ciudadanos y como buenos hombres de bien, incluso desde el seno de la madre. La educación de los hijos muchas veces, se dificulta por el estilo de vida actual, por los horarios de trabajo de los padres, por la complejidad del mundo de hoy donde muchos llevan un ritmo frenético para poder sobrevivir.

Los padres deben orientar  y prevenir a los niños y adolescentes para que sepan enfrentar situaciones donde pueda haber riesgos, por ejemplo, de agresión, de abuso o de drogadicción, es de mayor importancia e interesa generar en los hijos, procesos de maduración, de capacitación, de crecimiento integral y de criterio y personalidad propia, para que así, ese hijo tenga los elementos que se necesita para saber defenderse y para actuar con inteligencia y astucia en circunstancias difíciles.

La tarea de hacer de cada niño una buena persona, es una de las tareas más grandes que el ser humano puede hacer. Los padres, además de educar tienen el deber de proteger a los hijos, y dentro de esta protección esta, reprenderlos y corregirlos cuando algo no está bien, premiarlos y felicitarlos cuando realizan cosas buenas y castigarlos cuando existan conductas indebidas. Entre los padres y los hijos es fundamental el dialogo para que exista confianza y se cultive la armonía y el equilibrio familiar.

Puntúa este post